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BILL MILLIM: MELODIAS EN EL DIA D

26 ago

El 6 de junio 1944, a eso de las siete de la mañana, el Führer Adolf Hitler dormía plácidamente. Al igual que lo hacía el hombre que podría haber cambiado la historia del Día D, Erwin Rommel, alejado del frente por un permiso. En ese momento, a cientos de kilómetros de Berlín, en medio del caos, el fuego y la muerte, una ronca tonada gaitera sonaba en una playa de Normandía que pasaría a llamarse Sword para la posteridad. Era Highland Laddie y era interpretada por William Millin, mientras el agua le llegaba al pecho. El día de los días, fue este humilde joven escocés quien entonó las canciones de victoria.

Millin (1922-2010), era un joven gaitero de Glasgow que tuvo el enorme de honor de servir en la escuadra de Lord Lovat: la Primera Brigada de los Servicios Especiales. Esta unidad, conocida mundialmente como comandos, tenía la misión de tomar Caen. Era una unidad de rango abolengo y británica hasta el tuétano. Combatieron en uniforme de gala y se negaron a llevar el casco, haciendo gala de sus boinas verdes y probablemente dando pie a un mito. Lovat, para quien aquello era una noblesse obligué insistió en llevar su gaitero particular a la guerra, a pesar de que el alto mando había prohibido expresamente el uso de este tipo motivación. Por su puesto para Lovat, el alto mando no implicaba nada y sabía que sus hombres pisarían suelo francés al son de las notas del joven Millin.

Sword no fue la carnicería de Omaha, pero hubo resistencia dura y puntual. Las mayores dificultades para el desembarco fueron los obstáculos que reventaron e inutilizaron gran parte de las lanchas LCTs que usaban los británicos. Pero allí, empapado y con su kilt lleno de arena, Millin comenzó a desfilar por la fría orilla con acordes de viejas canciones de las islas. Así los comandos, los boinas verdes, unos 6.000, fueron recibidos en Francia con las notas de The Road to the isles, una tonada de mágico recuerdo para todos. Orgullo británico aderezado de música gaélica. Suficiente motivación para barrer a los alemanes, a quienes aquel tipo debió parecerles un loco, en las playas.

Millin siguió tocando impulsado por Lovat, quien parecía estar de paseo por aquel lugar del infierno, ajeno a que a unas millas al interior sus hermanos paracaidistas estaban cogidos por alambres en Caen. Pero Lovat no se durmió, había prometido a su homónimo de la 6ª División Aerotransportada que se vería en la ciudad a las 12 de la mañana. Y estaba dispuesto a cumplir su promesa. Se subió a un tanque. Millin se subió al siguiente y mientras abandonaban la costa comenzó a tocar la mítica Blue Bonnets Over The Border.

Unas horas después, ya en caen, los boinas rojas, que llevaban cuernos de caza en vez de gaitas, sufrían el castigo brutal de los veteranos alemanes acantonados en Caen. Llevaban trece horas combatiendo, copados, por mantener unas posiciones precarias pero necesarias para salir de las ciénagas normandas. Allí seguían vendiendo su pellejo caro a los alemanes cuando escucharon una tonada en la lejanía. Allí llegaba Millin, fiel a Lord Lovat, tocando Blue Bonnets. Las notas de la victoria aliada, las notas de los primeros instantes del funeral de III Reich. Interpretadas por Bill Millin, gaitero escocés.

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Acerca de ratacol

El ser humano solo usa un 15% de su capacidad mental..... ¿estás completamente seguro de eso?
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Publicado por en 26/08/2010 in Necrológicas

 

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